He protagonizado un triste vacío sonoro alrededor de los árboles del invierno. Y con él se ocultaron los gritos desesperados -esos que dentro se quedan- entre las ramas que esperan los brotes de azahar.
Hubo quien intentó escuchar algo, pero fue apenas un hilo de voz apagada, seca, y rota. Decidí que lo mejor era callarla.
Solo he sabido guardar silencio.
En el paisaje de mi vida, los anaranjados y esperanzadores albores del año sufrieron un natural y esperado -porqué no decirlo- desgaste que empezaron a desteñir el paisaje.
¿La causa? Probablemente los naturales desiertos interiores (antaño fértiles valles), la falta de riego y cuidados (sin nadie atento a ellos), la degradación externa de muchos que maltratan la -humana- naturaleza, los pirómanos emocionales (¡cuánto daño hacen!), los campestres domingueros de la amistad (que también los hay y también hacen daño), y la pertinaz sequía sentimental...
Todo ello fue haciendo mella en un paraje ya de por si castigado, y aunque intentara revivir en una primavera adelantada, no dejó de ser agreste, solitario, sin vida. Donde habita el olvido.
No puedo olvidar que despedí enero entre risas. Las proporcionadas por una extraordinaria representación que Luis Merlo, Iñaki Miramón y Alex O´Doherty ofrecieron con su Arte en el teatro Lope de Vega. Creo que fueron las últimas carcajadas, al menos de las auténticas, hasta un reciente juego de palabras descubierto en una pared lejana con el divertido lema "moderna de mierda".
Ambos momentos fueron vividos, por cierto, con el mismo amigo. El único que se permite -últimamente- dedicar algo de su tiempo a compartir algo conmigo. Y es de agradecer.
Estoy convencido de que habría también otros que lo harían de vez en cuando si les fuera posible, pero están muy lejos. Y en la lejanía han soportado el silencio. Pero era mejor así. Se asomaban a la red de redes, a los correos y al Messenger, donde cada vez me encontraba mas y mas cansado, y con una gran sensación de vacío. El mismo vacío que se hizo en el blog, motivado más que nada por el firme compromiso que realicé hace ya tiempo de no utilizarlo más como escaparate de llantos.
Por esa regla, no escribir en este diario plantea una seria posibilidad de que las cosas anden mal dentro de mi y en mis alrededores. Volver a escribir, sin embargo, no garantiza que las cosas tomen mejor color.
Aún así, en todo este tiempo de silencios, y a pesar del profundo desasosiego en el que arraigué, me obligué a no dejar de estar ahí si pensaba que podría servir de algo hacer el esfuerzo. Por eso me aventuré a contactar con Juan para animarlo en su lucha laboral, o apoyar a Alberto en su trance familiar. Aún queda algo de aquel celebre mío "tan así" que no todos entendieron y hasta sirvió de burla. Asimismo, volví a escuchar la voz de Luis, del que no sabía nada desde que lo eché en falta en el puente de diciembre. También coincidí con algún que otro conocido por el chat con quien apenas cruzar unas pocas palabras, y seguí atento -en la distancia- las pinceladas de un hermoso cuadro de amor, un paisaje de Sorolla lleno de esperanzada e ilusionante luz. Esa que apenas ya ni recuerdo y se ha hecho en mi solo Caravaggio.
Soy incapaz de encontrar palabras que describan con exactitud emocional como discurrieron esos días de febrero. Y si lo consiguiera serían de tal calibre que mi autocensura impediría su publicación.
Solo soy capaz de confesar que resulta mas doloroso la frialdad de una voz que creías cercana a la ausencia de otras.
Afortunadamente de vez en cuando surgen ocasiones que dan algo de iluminismo a mi cuadro. Lumen Dei.
Luces catódicas, a modo de recurriente refugio televisivo en series como Gossip Girl o Betty. Brillante purpurina en mi ya clásica cita con la gaytelevisiva Gala Drag del Carnaval de Las Palmas (con Boris presentando, las actuaciones de Jose Galisteo, Chipper y Mónica Naranjo, y los alegres montajes musicales de las participantes -aposté por la ganadora Crisalidrag- y tantísima pluma por todas partes). Luminarias literarias de la mano de Tomás Ortiz. Y la luz extremeña... aprovechando una propuesta de excursión a Cáceres y Mérida que me ocasionan muchas agujetas (con tanta cuesta).
El fin de semana en Extremadura me permitió sobre todo salir de la oscuridad y romper el silencio interior despertado por el crotar de las cigüeñas.
Quizás porque su simbología de felicidad y prosperidad me evocan el recuerdo de que no aspiro a mas paisaje que sobrevolar las verdes praderas, en círculos cada vez más altos, y regresar después cada noche al acogedor nido.


5 mar 2009 | 11:13 AM
¿Ahora eres una cigüeña? ¿Con lo harto de pájaros que estabas ya?
5 mar 2009 | 04:32 PM
¡Qué valor!
7 mar 2009 | 04:04 PM
Hoy no se quede usted en casa, haga el favor...
8 mar 2009 | 06:47 PM
Cuanto tiempo desaparecido y perdiendome momentos como estos. Leer a otros, buscar con el máximo respeto que puedo lo que dejé atrás.
9 mar 2009 | 11:21 PM
Yo me he sentido como tú más de una vez y más de dos, pero nunca he sabido expresarlo tan bien.
Solo se decirte que todo pasa...ánimo.
Dejaste un comentario en mi blog.
Muchas gracias... bienvenido!
10 mar 2009 | 07:08 PM
"La noche cae. Y al temperatura. Desde el jardín asciende una pefumada humedad. El solitario se estremece. Es luna nueva. El cierlo, duro y brillante, nada dice. Las librerías recargadas, nada dicen. El coraz´n nada dice tmapoco. No está penado, ni dicoso, el solitario...Por no sabe qué resquicios, el exterior se introduce, y le lega suavizado y preciso. ël lo recibe como a cada uno de sus invitados al jardín: le habla, o mejor, lo oye habalr, le sonríe y le despide... Y así llegará, día a día, la hora de la cena. El solitario peinsa, que quizá otros, por dentro o por fuera- ¿quién sabe? - estuvieron mejor acompañados. Hasta San Juan de la Cruz tuvo "la música callada,/la soledad sonora, /la cena que recrea y enamora". El solitario, cuando den las diez, bajará a cenar solo"
(A. Gala - La seledad sonora9
Te has preguntado si tu soledad es impuesta, o elegida. Si es elegida: ¿qué destino cumple?. Toda soledad escogida cumple el destino del que se realiza a través de ella. Siempre.
Y es impuesta...sal, tiende los brazos, siempre hay una mano amiga, un oído amigo. Si no lo hay, espera pacientemente. Y sé tu mejor amigo, mientras tanto.
Abrazos desde Sevilla
12 mar 2009 | 07:56 PM
Con ese silencio preocupado nos dejas, ya lo sabes!
Poco a poco, y con el buen tiempo, te esforzarás, aún más, para seguir ese día a día, pero gritando...nada de silencio.
UN ABRAZO MUMUMUMUMUMUMU FUERTE!
::CHEQUEBO::
13 mar 2009 | 04:32 PM
Tengo que preguntarte una cosa sobre tu ciudad, preferiblemente antes del lunes!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
19 mar 2009 | 10:46 PM
La vida como un paisaje. Hubo algún pintor de la Italia antigua que pintaba paisajes que en realidad eran estados de ánimo, estados del alma. Anímate! Desde aquí no sé más que mandarte mil millones de abrazos, legiones enteras de ánimos, y un número imposible de determinar de esperanzas de que encontrarás lo que tu alma necesita. Nos vemos!