Siempre con miedos... siempre temeroso... hay veces que me envalentono y me arriesgo.

A pesar del disgusto del "quitasueño" y la imposibilidad de algo más con "ojitos avellana", conocí a un chico de ojos claros (son mi debilidad) a través de un perfil.

No, no puedo decir que me echara churri, novio o pareja. Que mas quisiera. Pero mantuve una relación con él. La típica que dura apenas una semana, el tiempo de vivirlo intensamente antes de de pronto despareciera. Podría dejarme llevar por el pesimismo y creer que es cosa mía pero hay tantos amigos a los que les pasa lo mismo...

Se trataba de un chico encantador con el que llegué a consensuar  el contenido de este post. Yo apenas quería poner nada, pero él insistió. Estabamos de acuerdo en que ambos teníamos entre nosotros (resultó complicado denominarlo), pues... un rollito.

Y sí, rollito viene de enrollarse. Así que... viví un rollo.  Lo que duró fue poca cosa. Pero lo viví de forma muy intensa.

Sin jamás imaginar que me ocurriera algo así, conocí a este chico joven -28 años- de fuera de Sevilla, pero a donde venía a menudo y esperaba algún día compartir piso. Muy simpático, muy independiente, algo payasete, encantadoramente alocado, muy cariñoso a su manera, muy guapo y atractivo, delgado, no muy alto, de ojos claros y sonrisa de ensueño, peculiar tono de voz que me enamora, personalidad arrolladora, con quien me reí, con quien llegué a temblar de la emoción, compartí cariñoterapia, me ilusioné y junto al que pasé noches enteras sin dormir, aunque tuviera que entrar en el trabajo por la mañana temprano.

No tengo palabras para expresar como besaba... como me impregnaba su aroma.... como me perdía en su mirada... el calor de su cuerpo... Sencillamente adorable. Lástima que no fuera a durar. Como me temía así ocurrió. Fue breve. Pero intenso.   Mi poca experiencia (muy intensa, por lo concentrado y por lo sumado, del primer año dentro del lado oscuro) me permitía ser consciente de mis limitaciones y mi suerte. 

He de confesar que la cosa fue sorprendentemente inesperada. Como mi querido Edu comentaba, no era la primera vez que me atrevía a hacerlo. A arriesgarme. Pero, he de aclarar que aunque aparentemente coinciden algunos aspectos, la situación era muy distinta.

Soy incapaz de evitar enamorarme fácilmente, o engancharme, o dejarme seducir por alguien de ensueño que muestre el más mínimo interés por mi... Pero ahora soy plenamente consciente de que es algo que durará poco. Demasiadas experiencias similares.

Hacía justo un año que corté con mi novia. Tras algunos meses de profundo malestar y desgana comencé a desahogarme con el blog y a través de él llegaron mis primeros contactos gays, mi primera relación homosexual, mis primeras decepciones, mis primeros desengaños, mi iniciada salida del armario, una importante complicidad con otros blogueros y hasta mi visibilidad ocasional. Aunque siga sin confesar a mi entorno mas directo mi decisión de decantarme por una pareja homosexual en mi vida afectiva.

Asimismo, continuaron mis miedos e inseguridades,  a pesar de haber conocido a un buen número de chicos fabulosos y atractivos a los que hice el amor y/o con los que compartí sentimientos. 

Durante todo este tiempo no pude dejar de lamentarme de la mala suerte por no encontrar un amor, ese amor que tantas veces reclamé. Incluso llegué a postear con un rotundo Busco Novio. Y siempre acabé soñando con quien no debía o era un imposible.

Me autoconvencí de que es  mejor abrirle las puertas de la amistad duradera, a aquellos que iba conociendo y me gustaban, sin atreverme apenas a cruzar la línea que va mas allá, por la posibilidad de perderle como amigo y lo que es peor, de hacer el ridículo con alguien mucho mas atrayente o deseable que uno mismo.

Por el contrario, me atreví a soñar despierto.

Por breve tiempo... siempre lo es.

Hasta que uno mismo esté dispuesto a que esto cambie. Y el sueño viva para siempre.

De momento, como todos mis sueños, mi "rollo" (ambos lo sabíamos) se desvanecería pronto. Especialmente esta vez. Es difícil de explicar, no quise comentar nada, entonces, pues es algo que tenía que ver con su forma de ser. Pero iba a ser así.        Y así fue.

No estaba preparado para eso, nunca se está, para dejar de oler a él cuando deja la cama, abrazarlo tan fuerte que pareciera le traspaso, o beber de sus labios hasta saciar mi alma... Ese momento llegaría tarde o temprano. Pero mientras... no pude evitar dejarme caer en su dulce mirada de ojos verdes.

Nos conocimos por el perfil, contactamos por Messenger, luego la web cam y el teléfono llegó un momento en que no fueron suficientes. Los encuentros se fueron sucediendo. La relación estrechándose. Creciendo en intensidad. El rollito fue a mejor cada día. Cada vez mas cercanos y mas sinceros el uno con el otro. Conociéndonos. Noches enteras sin dormir, un cansancio que se lleva con gusto, labios quemados y un par de chupetones delatores en el cuello fueron fruto de ello.

No me lo creía, pero después de tantos momentos de intimidad donde surgía el verdadero yo de cada uno, lo cierto es que no tenía mas remedio que confirmarlo y reconfirmarlo.

Yo fui capaz de gustar a alguien atractivo, joven, e interesante.  Me lo confirmó con cada caricia, con cada abrazo, con cada beso, con cada paso mas allá, con su pérdida del pudor, con su mirada directa,  con su quedarse sin aliento, con su "no se lo que hago..."

Mi autoestima estuvo por las nubes. Eso me ayudó a enfrentarme a miedos e inseguridades desde otra perspectiva mucho mas positiva. Él me gustó, me gustó mucho. En todos los sentidos. En el plano emocional, afectivo, social, sexual...

Su edad, físico y personalidad inmejorables. De cara a la galería, se comportaba de una manera que a cualquiera pudiera llamar la atención. Pero en la intimidad él se mostraba... tan especial.

El pobre se vio, sin pretenderlo, en el centro de atención de buena parte de la esfera bloguera local debido a que su historia conmigo coincidía, en el tiempo, con la llegada de Paperboat a Sevilla para pasar el fin de semana. De modo que Shiquillo, su churri Gaby, Mikgel, Quijote, Paper, Puka, y Pcj lo conocieron. Me alabaron el gusto.

Su personalidad era arrolladora. Tenía una forma de ser que irradiaba a los demás alegría, buen humor, sana locura, diversión... un faro de luz que no deja de iluminar a su alrededor, alumbrando a todos cuantos le rodean, ya estén mas o menos lejos. 

Me costó decirles adiós. Tras una semana juntos marchó a su pueblo, lejos. Sospechaba que no lo volvería a ver. Atrás quedaron los días maravillosos que habíamos compartido. Llenos de vivencias y encuentros. Días de felicidad que me hicieron estar pletórico.

El viernes y sábado no pudimos vernos. El domingo café e invitación para ir al teatro con sus amigas, que me dio corte aceptar. El lunes encuentro con Pcj y una amiga suya en el Café Trajano y el Bulevar de la Alameda. Cena en Plaza de Armas y copas en el Bauhaus. Acabamos en casa, lugar que fue muy frecuentado desde entonces, sobre todo por las noches, hasta el viernes.

El sábado quedamos para hacer unas compras en el centro comercial Airesur, luego bajamos a Sevilla para almorzar en el Naranja de la Calle Relator y tomamos café en el ya mencionado Bulevar mientras esperábamos la llegada de Paperboat y Puka. Me alegró verle a él de nuevo... y me encantó conocer a su célebre amiga, con quien llegamos a hacer buenas migas, "el rollito" y yo, aunque él tuvo que irse pronto.

Mas tarde vinieron Mikgel y Quijote. Tras cambiar de sitio y volver a pasarnos por mi querido Café Trajano, decidimos retirarnos y volver al centro para cenar. Mikgel y Quijote se vinieron  casa, donde el primero aprovechó para cambiarse ropa y estrenar la mitad de la ropa que compró apenas horas antes en las Rebajas, mientras el segundo, por su parte, rebuscaba entre mi colección de DVD películas "guarras" sin conseguirlo.

La noche estuvo muy divertida. No carente de momentos inolvidables, melodramáticos, cachondos, hilarantes y muuuuuuuy borrachos. La cena fue en Plaza de Armas, hasta donde se llegaron Shiquillo y su churri deseando conocer a "rollito". Lo consiguieron mas tarde. La personalidad de nuestro Epi  particular logró gran empatía con él, pues es también muy dibujo animado.

El Moma y Bauhaus fueron testigos de mi borrachera. Y ya confesé que en ese estado pueden sacarme cuanta información quieran. La noche fue tremenda. Como mi grado de alcohol en sangre. Divertidísimo hasta que al llegar a casa me dio por ponerme mu tonto, sensiblón y eso... Menos mal que la pasión me espabiló pronto. Y claro...

(Esto mejor lo censuro)

El domingo, sin dormir apenas, nos fuimos al Wok del Nervión Plaza para almorzar, y mas tarde tomamos café con Paper, Puka y Quijote en el templo del café. Las conversaciones en voz alta que mantuvimos eran tal que no tengo palabras para explicar las caras de cuantos nos rodeaban al sonar rotundas ciertas expresiones.

Desde luego "rollito" no fue ya el chico de aquel primer día. Ninguno de los dos éramos los mismos, y mucho menos entre nosotros. Y me gustó aún mas por ello.

Acabamos despidiendo a Paper en las estación de Santa Justa.

Mi querido faro se marchó en su coche al poco. Se perdió su luz poco a poco. Y se apagó para siempre.

Me sentí feliz por lo que había vivido, sentido, conocido, protagonizado, compartido... Me sentí muuuuuy bien.

Y pudiera ser que aún llegara a ser más feliz. Solo había que confiar en ello.