Quijote fue uno de los primeros blogueros con los que empecé en esta aventura del armario abierto.
Al ingenioso hidalgo, se le ocurrió un día decirme, cuando como siempre amablemente me dejaba con su coche en casa, que yo le recordaba a su padre "pero en marica".
Uff, mi respuesta automática fue "¡¡¡que horror, soy el antimorbo!!!"
¿A quien le puede poner su padre? O alguien que le recuerde a él.
Vale, no contesteis. Por Diossssssss...
En serio. Me rayé con el tema.
Contemporáneo de Tatojimi, a él también le rondan decenas de jovencillos blogueros a su alrededor. Me pregunto si a veces también le surgen estas paranoias o es solo cosa mía.
Somos coetáneos de Jesús Vázquez o Patrick Depsey. No se que opinarán cuantos puedan compararnos sobre si aparentamos la edad que nos une, pero es la que es y nadie puede reducirla. Evidentemente ya quisiera yo tener el cuerpazo o la atracción que ejercen el presentador y/o el actor en muchas y muchos. Pero ¿alguien le encuentra parecido con su padre? No lo imagino, francamente.
Si me lo hubiera soltado un yoguin, casi podría entenderlo, aceptando con resignación que la diferencia en años es demasiado patente. Pero Quijote... Claro que realmente tampoco es tan extraño, pues aún no había cumplido por aquel entonces el cuarto de siglo. Debe ser que ya estoy tan acostumbrado a verlo que se me olvida su juventud, a parte de que se me antoja mayor de lo que en realidad es. Y en todo caso yo hubiera sido uno de esos padres demasiado jovencillos.
El caso es que me rayé. ¿Habría más que piensen así?
Si conozco a un chico joven que me atrae y empieza a gustarme ¿es lícito que me ocurra? Si se me pasan cositas curiosas por la mente... ¿me convierto en un viejo verde? ¿Me sentiría mejor si fuera como Marc el cuarentón de La fuerza del destino, el libro de Ivan Babiano ? Si tuviera sus pectorales, su experiencia, su atractivo... es posible.
Mis inseguridades, ahogadas en el océano de Rollito, resurgieron. Y de verme bien en el espejo empecé a verme viejo. Empecé a analizar, cual Carrie Bradshow, y a hacerme preguntas. ¿Realmente me ven como un "madurito interesante" como me decía Canalla y algún otro? Esa misma frase conlleva ya decadencia.
¿Implica eso que lo interesante radica solo en aquello de la madurez? ¿Solo soy interesante porque soy mayor que ellos? ¿Es madurez intelectual y la decrepitud del cuerpo lo acaban por sobrellevar solapado por su búsqueda? ¿O es un cuerpo decadente lo que les pone a algunos? ¿Y si es así porque la relación no se hace mas prolongada en el tiempo? ¿Será que luego no les lleno. Y pierdo el interés.?
No dejo de ser "tierno, entrañable, abrazable..." pero no logro mantener la atracción sexual, ni excitarles lo suficiente... Entonces.... Debo resultar patético en la cama. O beso fatal. O el flancuerpo les provoca una reacción interna de rechazo. O la tengo pequeña... ¿Será quizás alguna de estas cuestiones -o lo que es peor todas a la vez- por las que me resulta tan difícil encontrar alguien que quiera compartir conmigo algo mas que unos días juntos o unas horas junta que te junta?
¿Soy la atracción repentina de un chaval joven -quizás inexperto o confuso- por unos días y luego ya está? ¿Qué vieron en mi aquellos chicos del verano, del otoño, del gimnasio... o Rollito? ¿Qué dejaron de ver? O que no soy capaz de hacerles ver... Quizás no quiera verlo yo.
Vulcano me echa en cara que mi problema es que me gustan demasiado jóvenes. No voy a negar que es así. Efectivamente me gustan los que son mas jóvenes que yo, me encuentro cómodo y a gusto con ellos. Me aportan. (Con mis novias me pasó igual, me llevaba diez años de diferencia con la última). Y sin embargo mi primer chico tenía 39.
Las estadísticas del putón revelación (osea, yo) dicen que la media anual es ciertamente baja (39, 25, 23, 28...) pero en mi descargo he de apuntar que los conocí a todos a través de Internet y por así decirlo "llegaron a mi". Surgieron sin buscar. Y aparecieron jóvenes. Y todos sabían mi edad. Suele ser de lo primero que aclaro en las conversaciones iniciales debido al rechazo que he llegado a sentir en otros mas jóvenes por eso, rechazándome incluso como amigo. ¿Debo, pues, sentirme mal porque un amigo mas joven me confiese que le recuerdo a su padre?
¿Le parecería eso a Dik? Nos citamos un día en la Alameda con él, Shiquillo, su hermana, su novio Gaby, Quijote, Pcj, y yo. Quedamos para tapear y así conocer a nuestro comentarista que resultó ser un chico majísimo, joven (28 años, aunque aparenta menos), guapote, y muy agradable. Divertido en su comentario de "estoy en 1º de Gay", yo le respondí que en mi caso ya estaba licenciado, tras años de compaginar estudios, y que incluso había hecho un master intensivo en el último año, pero sin decir nunca las notas en casa. Desde entonces se sumó a la chupipandi.
Curiosamente, fue en torno al Día del padre. Llevaba días pensando que iba a escribir un post epistolar dedicado a ese hijo que no tengo, que pude tener, que probablemente nunca tenga (aunque Judah se empeñe en mantenerme como progenitor en sus enlaces). Finalmente el post se fue por estos derroteros. Debo estar mayor...

La cantidad de preguntas que nos podemos llegar a hacer por la opinión de una persona ajena. Se llegan a tambalear los cimientos de nuestra identidad.
Lo importante es mirarte al espejo y buscar el verdadero yo, no el que ven los demás.
Saludos
me gusta leerte , lo que dices , tu sinceridad , tu dar la cara ....
el problema es : que nunca respondes los comentarios
Y cuanta razón tienes en el título...Pero sabes que la verdad es bien diferente.
¡a ver si nos damos más prisa! que esto parecen las obras de Ave Madrid-Valencia.
DEW