Encontré una carta por ahi...
Querido Enis:
Gracias por tu acogedor recibimiento un año mas.
Siento que te encuentres algo solo, al menos es lo que percibo de tu carta. Espero equivocarme.
Supongo que no te traigo buenos recuerdos, especialmente este año, pues tengo muy presente el fallecimiento de tu madre del que está a punto de cumplirse un nuevo aniversario.
Ya veo que tienes la casa algo vacía. Tenía entendido que ibas a organizar alguna fiesta o reunión entre amigos una vez que te embarcaste en la difícil aventura hipotecaria y que pensabas invitar a un cafelito y a cenar a algunos blogueros. ¿A que estás esperando?
El amigo Invierno me habló de tu ruptura, de lo doloroso que fue romper con tu novia y lo mal que lo pasaste en los últimos tiempos de tu relación con ella y una vez consumada la separación.
Pero me comentó la señorita Primavera que habías encontrado la respuesta a tu insatisfacción cuando conociste (o mas bien algo mas que eso) por primera vez un chico. Y que te convenciste de que lo que necesitabas era un hombre a tu lado, aunque las primeras experiencias resultaran algo precipitadas y con un resultado algo decepcionante.
No se cómo vendré este año, la verdad, si cargado de nubes y vientos o mas bien seco. Últimamente ha cambiado tanto en su forma de ser el Clima, un compañero de curro, que no se como actuar con él. Me intimida, me pone inquieto, y me es complicado ser natural. Aunque haré un esfuerzo.
Ya notarás algo de fresco, supongo, al menos por las noches. De día aún ando por ahí de parranda con el verano, que como hace tiempo que no coincidimos, nos gusta echar unas temperaturas juntos. Solimos compartir mucho en estos días de septiembre, o incluso de octubre, pero ya avanzando el calendario cada vez coincidimos menos, hasta que se marcha lejos por motivos de trabajo, al otro lado de Atlántico.
Por cierto, que me he enterado de alguna que otra cosilla tuya. Sí, sí. Se lo que hiciste con el verano, Enis...
Je, je, es que el chaval es algo cotilla, sobre todo con lo relacionado con el sexo, como está tan caliente...
Ya me ha contado que tuviste tus primeras lecciones de buen sexo con el mejor profesor. Acariciaste. Besaste. Hiciste el amor. Casi le agotas la segunda vez que lo hicisteis. Volviste a abrirte. Estabas algo nervioso, e incluso asustado, pero te sentiste muy bien, y lamentaste no tener mas experiencia para hacerle a él mas placentero el encuentro.
Intentaste no engancharte otra vez.
Seguiste buscando novio, o mas bien esperando encontrarlo. Temiendo volver a vivir otra frustración.
Ya ves que se lo que hiciste el último verano, Enis...
Viajaste en el AVE por primera vez. Repetiste.
Te aventuraste a pasar casi una semana en casa de alguien que solo conocías por Internet. Dormiste sobre un colchón en el suelo. Le ayudaste a montar la nueva cama.
Fuiste objeto de un ataque verbal homófobo.
Empezaste a trabajar con un entrenador personal en el gym. Adelgazaste. Volviste a ponerte ropa que hacía mucho no usabas. Te rapaste.
Te emborrachaste. Mas de una vez. Te fuiste de marcha. Pasaste una noche sin dormir.
Bailaste en Madrid, en Córdoba y en Sevilla. Aunque te pidieron 20 euros por entrar en una discoteca. (¡¡¡¡¿Están locos por estas latitudes?!!!!)
Saliste del armario con muuuuuucha gente, la mayoría lejos de tu tierra, pero también con algunos de tu ciudad.
Te emocionaste con el video sobre el Día del Orgullo Gay de Albo, Meyth y Marcos.
Descubriste a Mario Benedetti.
Hiciste regalos, con lo que te gusta...
Pasaste muchas horas con el Messenger. Agregaste a nuevos blogueros a tu lista de contactos. Aumentaste los comentarios del blog.
Viajaste a Madrid dos veces. Te acomodaste al Metro. Pasaste cinco días maravillosos con Pomelín.
Conociste mogollón de gente.
Dormiste por primera vez solo en una pensión.
Te decidiste a conocer a I. Compartisteis cena y helado. Comiste tus primeras crepes. Te manchaste la camisa con chorreones de helado. Repetiste cena. Fuisteis al cine.
Asististe a tu primer concierto sinfónico con la Orquesta del Divan que dirige Baremboin.
Fuiste al teatro madrileño de La Zarzuela. Te invitaron a la ópera en el Teatro Real. Bajasteis a los camerinos a conocer a los intérpretes. Alucinaste con la gente haciéndose fotos y recopilando autógrafos. Compartiste cena y copas con un grupo de forofos del "bel canto".
Disfrutaste de los musicales Hoy no me puedo levantar y Mamma mía.
Descubriste los Fres&co, los frapuccinos del Sturbacks, el vermuth, la FNAC, los minis de limonada/mojito/calimocho/cerveza..., el ambiente de Chueca...
Te compraste ropa nueva. Aumentaste tu colección de DVDs. Adquiriste discos y pelis en el top manta.
Conociste a Edu.
Te encontraste, ¡¡¡por fin!!!, con Juanjo. Te presentó a su novio.
Te apasionaste con la serie completa de Queer As Folk que Pcj te pasó en CDs con jornadas maratonianas de visionado en V.O. Te viste las cinco temporadas.
Fuiste al cementerio a visitar la tumba de tus padres.
Disfrutaste del Prado y el Reina Sofía.
Diste muchos paseos.
Fuiste un auténtico guiri del bus Madridvisión.
Visitaste lugares del ambiente.
Conociste a un buen grupo de miembros del COGAM.
Participaste de las fiestas de La Paloma en La Latina. Bailaste la pachanga y hasta un pasodoble con un tío disfrazado de chulapa. Hay fotos que lo prueban.
Fuiste "visible".
Te puso nervioso que un tío guapo te desabrochara un botón de la camisa "porque así estabas mejor".
Te dijeron... "me gustas". Y te quedaste con las ganas de decirlo.
Conociste a Jaime.
Cenaste en el Public con un bloguero y su novio al que solo conocías de dos breves comentarios de un par de noches antes. Vulcano y Antinoo te enseñaron algo de la marcha de Chueca.
Volviste a ver a David en Sevilla.
Soportaste las obras de tu ciudad, toda levantada...
Entraste por primera vez en un sex shop.
Hiciste fotos.
Aguantaste la ola de calor.
Trabajaste poco.
Te llevaron a sitios nuevos de la movida sevillana.
Te sentiste solo en muchas ocasiones.
Te compraste un piso.
Organizaste la quedada de blogueros gays sevillanos. Participaron Quijote, Zuhor, Pcj, Shuiquillo y su churry, Luigi, Mikgel, y un servidor. Desde entonces, la chupipandi bloguera crecería con Carlitos y su novio Chema, Dik, Crazy... surgieron parejas, a veces nos vemos muchos, otras pocas, unos se esfumaron, otros permanecen...
Repartiste besos en plena calle Betis y te quedaste tan pancho. Desde aquel día es algo muy normal y frecuente.
Se lo que hiciste aquel verano, y lo que te quedaste con las ganas de poder hacer.
Lloraste. Suspiraste. Reíste. Te emocionaste. Gozaste. Arriesgaste y ganaste.
Fuiste tú.
Se lo que significó el verano 2006 en tu vida. Y lo que significó el de 2007, cuando encontraste el amor. Lo que has vivido en éste último de 2008. Tan distintos los tres...
Yo esperaba no esperaba no ser menos importante. Intenté ser una buena estación para ti. Que superaras la melancolía, la nostalgia, el aburrimiento y la tristeza. Y que a pesar de que me decida a dejaros a menudo el que llaman mal tiempo te animaras a salir por ahí. Y que hicieras de tu casa un lugar cálido y acogedor donde recibir buenos amigos y participar de buenos momentos que compartir.
Confiaba en que disfrutarías de lo que pudieras sin renunciar a nada. Sin pensar tanto y actuando mas. Vivir...
Como siento recordarte que el final de ese amor que tanto te ha marcado viniera de mi mano...
Hablaré con mi compañero Invierno de la semana esa de vacaciones que tienes en diciembre, y de algún puente que otro haya por ahí. Ah, y no se me olvida tu cumpleaños. Porque lo celebrarás ¿verdad? A pesar de que te sientas tan mayor...
Espero que repitas encuentros como los que viviste con Tatojimi en aquella segunda quedada, o en la nacional que participaste en Madrid con tantísimos blogueros.
Que importante es para ti Madrid...
Ay, se que no soy una estación que te traiga buenos recuerdos. Pero, a pesar de todo, me esfuerzo desde siempre en ser una buena época para ti.
Un abrazo fresco y caricias de hojas caídas de tu viejo amigo,
Otoño.
Pd: Seguimos en contacto.

27 sep 2008 | 02:16 AM
Muy buena la carta de tu amigo, aunque a decir verdad más me parece una carta que te has escrito a ti mismo. Ya daría yo la vida por poder haber hecho todo lo que tu en esas estaciones climáticas y haber cambiado tanto el vivir a diario.
A tu amigo respondele pronto mucho te conoce aunque él crea que te trae malos recuerdos, todo o que el recuerda de lo que has hecho esta muy bueno.
Un abrazo y hasta pronto.