Dicen que soy generoso. Y es verdad que me gusta entregarme, regalar, estar pendiente, dar cariño sin esperar nada a cambio. Lo dirán por eso, supongo.
Así que como soy generoso, y hoy tengo un día tonto... Pues hoy quiero repartir besos.
Dejo besos por todas partes. Y a todos.
Besos hacia el cielo para ella, para ellos, para todos los que ya no están aunque permanecen.
Y también hacia abajo, por si acaso, para los que no pudieron subir por ser auténticos.
Besos para los que me quieren, como agradecimiento.
Y para los que me quieren poco (seguro que habrá alguno que otro, quizás escondido, oculto por la hipocresía o la cobardía), también para ellos, por que soy tan así...
Besos suaves para los pequeños que me enternecen y hacen sonreír incluso en tiempos oscuros y entre negras nubes.
Dulces besos para aquellos a quien amé, en el recuerdo.
Besos cariñosos de amistad a quien me anima y empuja a seguir, a salir, a ser, a estar, a sentir...
Besitos hasta hartar a quien los necesite. Aunque no los pida.
Un emocionado beso de amor a quien se decida a compartir sus sentimientos conmigo.
Pasión de besos, abrazos, y caricias a quien se decida a compartir su cuerpo conmigo.
Besos previos al sueño a quien se decida a compartir conmigo las noches.
Besos de buenas noches.
Y al despertar, de buenos días.
No me canso de rebesar, en el recuerdo, su piel. Sin poder dormir y entre mis sábanas.
Cierro los ojos y siento un primer beso furtivo. Y sin cerrarlos siento un beso valiente y desesperado.
Espero que no me falten jamás los simpáticos besos -emoticones- del messenger, ni los besos por mensajes al móvil.
Que no se me olviden nunca enviar esos besos de final de carta. Ni mandar besos al comentar los posts.
Besos al mar envío para que los lleve la corriente allá donde los quiera llevar.
Me vienen recuerdos de besos en la orilla de la playa, al atardecer. Besos de arena y sol.
Me duelen los besos de despedida, entre lágrimas, con el corazón encogido, o en medio del sinsabor.
Quiero dar besos bajo la lluvia. Besos en el parque. Besos melosos, incansables, iterativos.
Besos que excitan, que dan morbo, que te ponen. Besos con lengua. Sin legua. De labios mojados. Cortos pero intensos. Largos, de los que no quieres que se acaben. Besos aventureros, descubridores, atamborados de latido y repeluz.
Dar besos de tornillo. Besos a pesar de la fiebre. Besos de riesgo. Besos inocentes. Picos. Roce de labios. Hacer el boca a boca. Besar hasta la desesperación.
Quiero sentirme, incluso, con fuerzas para estar con alguien a quien besar, aunque no tuviera boca, o sus labios duden en pronunciar mi nombre.
Besos para todos.
Besos.... y abrazos.
Con lo que a mi me gustan los abrazos... y los poco que recibo.
Estoy seguro que de bebé debieron achucharme mucho, porque era un micurrio adorable, según me cuentan. Mas crecidito ya, estoy convencido de que siguieron rodeándome con sus brazos familiares y conocidos. Pero ni unos ni otros se conservan en mi memoria. Un día tengo que hablar sobre ellos, sobre los recuerdos de la infancia, que me apetece compartirlos con todos.
El caso es que los pocos abrazos que recuerdo claramente vienen acompañados de momentos claves en la vida de uno, que a modo de flash fotográfico se muestran repentinamente en la memoria particular de mi devenir vital.
Abrazos con motivo de la muerte de mi padre. En medio de mi inocente estupor ante la muerte.
Abrazos de mis sobrinos, constantes, impertinentes, abrumadores y llenos de cariño. Hasta que un día crecieron, y de la noche al día, dejaron de estar encima mía como locos, y cesaron los besos y los abrazos... y el cariño se muestra distinto...
Los abrazos adolescentes cargados de una pasión tan desbordante como inexperta.
El abrazo de un amigo de la facultad.
Los abrazos en plena arriada de fervor festivo (y etílico) abrileño.
Los abrazos de reencuentro con alguien que hace mucho que no ves.
El abrazo que me dió como un niño desvalido, entre lágrimas, un tiarrón amigo mío en el entierro de su padre.
Los abrazos, ambos llorando, con un compañero de trabajo al que despidieron y que con el tiempo dejó de ser el buen amigo que yo creía.
Los abrazos a mi madre: aquellos que fueron correspondidos durante toda su vida, aquellos que yo le daba durante su enfermedad y ella respondía con sonrisa y mirada cómplices; los que ni siquiera podía ya luego responder; y el último abrazo de despedida, en el hospital, ya dormida.
Los abrazos de tanta gente que me acompañó en el dolor tras su muerte.
Los abrazos con mi ex, la última mujer que amé: los innumerables de deseo y de cariño; el del primer beso; el mas que doloroso con "adiós" de la noche que rompimos; y el del inesperado encuentro en plena calle tras meses de cortar.
El primer abrazo que me dio el único hombre que hasta ahora creí amar.
El abrazo que le di a Edu nada mas vernos, y que él acompañó con un cariñoso e inesperado beso en Atocha. Y el abrazo, justo antes de salir de su casa, cuando ya salíamos en busca de Pcj y regresaba a Sevilla.
El abrazo con Juanjo al vernos en persona después de tanto tiempo, como si nos lo diéramos cada día.
El comprensivo abrazo de Jose antes de regresar de mi segunda estancia veraniega en los madriles.
El abrazo a Mikgel al conocernos en plena quedada.
Los nuevos abrazos infantiles, ahora de los hijos de mis amigos.
Y aquellos abrazos que intuyo están ahí dentro pero resultan difíciles de personalizar o datar...
Los de algunos maestros y compañeros de la escuela; los de las tardes de juego en plena calle con otros niños vecinos; los del descubrimiento de la sexualidad con ellas, con ellos...
Los de las fiestas de Fin de Año; aquellos que te sorprenden; los que recibes por la espalda; los que esperas y llegan; los que te quedas esperando...
Los protagonistas de recibimientos y despedidas; los de enhorabuena tras las bodas; los de apoyo a los que sufren; los de pésame; los de complicidad; a escondidas, los confidentes, los de corazón...
Los de brazos flojos; los distantes; los de compromiso, los hay hasta falsos...
El abrazo del oso.
Abrazado a la farola, borracho.
Inevitables, cuando ya no hay nada mas que decir; los irreprimibles; los que expresan tanto; los tiernos; los cercanos, los de brazos apretados; los auténticos, asexuados, sexuales...
Incluso virtuales.
El "solo abrazame"...
Como leí una vez por ahí... cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer.
Gratuitos. De los que hacen que te sientas bien el resto del día. Reflejo de comprensión, alivio y ayuda. Consolador. Sensual. Apasionado.
Acompañados de miradas, susurros, caricias, y besos, muchos besos, y mas caricias...
El abrazo que roza, que traspasa, que frota y que aprieta.
Al hacer el amor... preludios, viaje y reposo final.
Abrazos de colores. Torbellino de apretones.
Vientos de cariño y amor y amistad. A pesar del riesgo de ser rechazado.
Abrazoterapia.
A vosotros:
Un abrazo a Quijote; Alexander; Alessandro; Pcj; Ipssen; Hairblue; Luigi; Rober; Hugo; El Castigador; Dsquared84; Robin; AmandaRina; Canalla; JuanSe; Blunt26; Freeman; Edu; Lallamada; ToniMartin; Para, que voy a vomitar; Mikgel; Capitan Harlock; Jubal; Shiquillo; Swaggerboy; Gaydistinto; Darkblue 7; Judah; Koeps; Jose; Jaimito; Porvosmuero; Alvarusevilla; Paperboat; Bofr; Tenshi; Tatojimi; Danyel; Pau; Maslibre; Vulcano lover; Luis M; Al; Eva Luna; Perlim; Slowhand; Chequebo; Diegodelmar; Zuhor, Pijomad... y tantos otros...
Abrazos a Ruben, Pedro, a Jaime, a Victor, a Juan, al otro Juan, a Jose, al otro Jose, a Tomás, a Miguel, a Antonio, a Rober, a Richi, a Marcos, a Edu, a Toni, a Pablo, a Borja, a Luis M, a Marga, a Eva, a Jesús, a Javi, a Aida, a David, a Ismael, a Sergio, a Gabriel, a Carlitos... y a tantos otr@s... ¿lo sentis?
Abrazos a personas y animales.
Al ser querido, al herido, al llorado, al añorado... a la vida, a los recuerdos y a los ausentes.
A ti:
Sencillamente abrazarte. Sencillamente recibir tu abrazo.
Ceñirte entre mis brazos.
Estrujarte y que me estrujen.
Un buen achuchón. Sacar el niño que hay en mi.
Entrelazar mis miembros superiores a los tuyos.
Tocar y ser tocado.
Estrecharme a ti, estrellarme en ti.
Solo te pido... el tiempo de un abrazo.
Pd: Ha pasado bastante tiempo desde que posteé este gran abrazo. Tanto que hay incluso algún que otro mencionado que mas que negarse al abrazo me dio la espalda. Afotunadamente muchos permanecieron. Y vinieron otros que extendieron sus brazos. La vida es así.
Un abrazo especial a los que descubren este nuevo armario.

26 sep 2008 | 04:41
¿ puedo llevarme un beso y un abrazo ?
gracias ....
26 sep 2008 | 04:44
Besos y abrazos para ti.
Me llevo el mio GRACIAS.
26 sep 2008 | 09:10
vuelvo, no se si te impatará mi opinión, pero te digo que es unos sino el mejor post que he leido en estos dos años de coctelera que llevo