Me resulta enormemente satisfactorio que los amigos blogeros sean capaces de ver más allá de las simples palabras, y se dejen llevar por los mensajes, seducir por las metáforas y divertirse con los juegos de palabras que componen mis posts.
Hablando de palabras, una me resultó especialmente llamativa en los días de mi primera vez: AGARIMO. De origen gallego, en realidad tiene varias acepciones en la rica y hermosa lengua galega. Se la escuché decir a él, a quien en aquel momento le quise tanto y de forma tan repentina. Creo que me estoy acordando mucho estos días de aquellos momentos porque esta semana fue su cumpleaños, y esta vez no lo felicité.
Agarimo quiere decir "cariño y refugio" los dos a la par, a la vez, al tiempo. Para colmo hay quien lo utiliza también como "encanto". Si lo uniéramos todo sería "cariño, refugio, encanto..." Como un cuento. Como una de las historias de Jorge Bucay...
Como aficionado a la lectura y también a escribir, puedo considerarme un buscador de palabras. Para unirlas en pasajes, para unirlas en creación y para unirlas en confesión. Busco las palabras para llenar el blanco vacío y para ennegrecer las blancas páginas. Las busco para leer en voz alta, para "ensonar" mi alma, y para llegar hasta ti.
Pero cuando siento a alguien cerca, aunque esté lejos, no pueda estar con él, o se me ausente, son las palabras las que me buscan a mi. Las siento revolotear a mi alrededor, nerviosas, jugando entre ideas, fraseando divertidas, haciendo rimas, juntándose una y otra vez para volver a separarse y conjugarse, formando remolinos de silabas y cantos de letras.
Por ejemplo, si rememoro un encuentro que tuve con un amigo al que llevaba esperando toda mi vida y encontré de pronto, así son los avatares de la vida, me abruman las palabras y salen en tropel, casi a borbotones, como fuente incontenida de emoción y sensaciones:
OCULTA POR EL TIEMPO TU ESENCIA,
BROTÓ MARZO Y DESCUBRÍ TU MIRADA
ACOGEDORA. INSPIRA TU PRESENCIA
EN MI, UNA LUZ SERENA Y CONFIADA...
Podría ser el inicio de unos sentidos versos...
Si lo que recuerdo es otro encuentro, esta vez con el posible vivo objeto de mi "amor", lo que podría acoger en mi corazón casi como una "noche de bodas", un primer despertar juntos, una comunión perfecta de cuerpo y espíritu, una complicidad sexual que creía inalcanzable, y un doblegar de miedos que se hacen calma en el placer, como luz que asola oscuridades:
GUARDAS MI ESPALDA, AMIGO: LA JORNADA SUPREMA
DE ANGUSTIA, DESAMOR Y NOSTALGIA QUE EL SOL ARROJE.
GUARDAS MI SUEÑO DE AYER: SOMBRA DE AMOR QUE QUEMA
DONDE ACABA EL DESEO, EL ALMA SOBRECOGE...
Podría ser el inicio de un comprometido soneto...
Las palabras vienen solas. Como el azar.
Así que me buscan y tengo la suerte de que me encuentran.
Como pensé que había encontrado el amor con aquello primer chico. ¿Cuántos no hemos pasado por esa misma situación?
Pero en vez de agarimo, en vez de cariño, de refugio, de encanto... todo se hizo incertidumbre, lejanía y sufrimiento frente al nowhere sacado de una canción de los Beatles.
Un hombre de ninguna parte, sentado en su tierra de ninguna parte, haciendo todos sus planes de ninguna parte, para nadie.

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