¿Tendrían razón aquellos que dicen que acabaría por abandonar la bisexualidad para definirme totalmente como gay? El caso es que desde que di el primer empujón a las puertas del armario, empecé a advertir que solo me fijaba en chicos.
Opino se debía a que, aunque ya libre, mi mente era reticente a pensar en mujeres por un supuesto respeto a mi ex novia, mientras que lo de los chicos, al estar en otra dimensión, no me suponía ningún problema.
Solo me sentía algo incomodo con los chicos que exageran sus gestos, voz, actitudes y posturas. No me atraen precisamente. Y no lo digo por si alguien llegara a sospechar al vernos juntos (salgo con amigos que a veces se comportan como auténticas reinonas) sino porque simplemente no me ponen.
El primer chico con el que tuve algo serio vino de la mano del blog. Un comentarista. Firmó como Raul, pero no era su verdadero nombre. Acabé por denominarlo como "el quitasueño" cuando empecé a dar vueltas a la cabeza sobre la posibilidad de que fuera él quien...
En un tono amable, cercano, y de enorme complicidad, me escribió un comentario en el primer Armario abierto y, al leerlo, se me apareció como un compañero de viaje en la complicada carretera de la bisexualidad que los dos solíamos tomar. Pero no juntos, claro. Al menos hasta aquel momento.
Personalmente solo conocía a otro bi, pero hacía tiempo que se había olvidado de las mujeres y terminó por echarse novio y hasta a salir del armario. Posiblemente su ejemplo me animara a entreabrir el mío. Y por lo que contaba Raúl, mi apertura animaba también la suya.
Muchas veces me he sentido incomprendido, por las chicas, por amigos gays y por otros heteros, e incluso en ocasiones me decía a mi mismo que no había quien me entendiera, ni yo mismo.
Siempre pensé en hacerme mayor casado, con hijos, a la manera convencional. Sin embargo, tengo que confesar que últimamente la sociedad ha avanzado aparentemente en algunos aspectos de forma tan abierta que la idea de permanecer soltero, o en pareja sin hijos, o con pareja del mismo sexo no resulta tan descabellada.
Cosa distinta es que siga siendo una sociedad hipócrita y cerrada en muchos aspectos. Los que estamos en el armario, mas o menos entreabierto, somos capaces de ver con claridad esta situación.
Los homosexuales que hacen su vida normal expuesta a la vista de todos, con enorme valentía y sin importarles el que dirán, probablemente sean mas felices que los demás de vida oculta o disimulada. Pero si oyen los comentarios despectivo, insultos, y hasta miradas desagradables hacia ellos cuando se dan la vuelta, y lo sobrellevan, es o porque tienen una fuerte personalidad que lo soportan todo o porque les resbala todo. O no lo ven. O no quieren verlo.
Me encantaría ser de los impermeables, pero siento decir que soy todo lo contrario, hipersensible, fácil de herir, y muy vulnerable. Supongo que dependerá de la personalidad de cada uno, y de su forma de entender la vida, pero particularmente la falsedad me hace sentir triste. Esa buena cara "políticamente correcta" por delante y falsa moral por detrás me produce pena.
Me entristece por ellos, por lo que aún hacen despertar esos sentimientos de incomprensión, desprecio, odio y hasta asco en una parte de la España profunda, que vive a tu lado, muy cerca, sin que a veces lo notes. Por los que tienen ese comportamiento negativo frente a lo que es distinto a ellos, sin querer cambiarlo. Y también por mi, porque me hace pensar, con dolor, que esto al fin y al cabo no va cambiar nunca.
Eso sí, personas como Raúl, o los autores de los blogs que me sirven de ejemplo, me ayudaban a sobrellevarlo mejor. Ellos y muchos otros gays, bisexuales, lesbianas y heteros que aman por encima de todo la libertad del hombre para ser él, aun siendo distinto, y gustan de defenderlo y compartirlo con los demás .
Ellos y algunos cristianos de hoy día, la gente de bien de nacimiento, los solidarios, los comprometidos, los sencillos de corazón, los abiertos de mente, las madres comprensivas, los padres modernos, los jóvenes no maleados, los liberales de pensamiento, los progresistas de actitud, los conservadores de ideas avanzadas, y tantos y tantos que nos ayudan a vivir mejor no solo con uno mismo sino con ellos también. Aunque amemos a una persona de nuestro mismo sexo.
No se si algún día este armario abrirá del todo sus puertas, pero el corazón lo estoy mostrando por entregas.
Durante mucho tiempo no dejé de preguntarme: ¿Dejaré algún día de ser Enis del Mar para convertirme en el Maurice de Lawrence? o si... ¿Tomaría mi barco rumbo a una vida en común con un hombre o sucumbiría de nuevo en las redes sensuales de Venus?
El blog dio la respuesta.

"No se si algún día este armario abrirá del todo sus puertas, pero el corazón lo estoy mostrando por entregas"
Todos lo hacemos , todos esperamos abrir el armario , yo te leo y aplaudo tus letras ...
no te conviertas en lo que no eres .... no caigas en redes de ninung/a rey o reina del Olimpo , se tu , solo eso...