Me ha dado por escribir...

En plena efervescencia mental sobre sentimientos y sensaciones dentro del armario de hace un par de años, en los comienzos, di con un texto del Libro de poemas Huir del invierno de Luis Antonio de Villena:

                                     Mucho más triste que la muerte odiosa

Amante de la Muerte, enamorado feliz
del único reposo que habita en este mundo:
¡Sal, sal fuera, huye, escapa para siempre!
¿Cómo perseverar un año más? Es muy duro
el camino, y no me gusta nada este universo.
Porque amo, y la mano parpadea en el aire.
Deseo, y el ansia no se transforma en cuerpos rubios.
Y caen mis párpados, porque no soy feliz
apenas nunca, y pesa extrañamente la melancolía.
Yo huiría de aquí, no me veríais nunca,
gritaría ¡fuego!, ¡fuego! Y cerrando el telón
me pondría un vestido verde, como de escamas
de otro mundo. Porque he querido ser un rey
que cena antes de la guillotina; un frívolo
galán bajo un baile de arañas, y un hermoso
muchacho cuya vida es de amor y de lujo.
Pero ninguno he sido. Es muy arduo vivir.
Y ningún futuro (ninguno) es elegante o digno.

Aunque te hacen reflexionar textos como este, lo cierto es que la falsedad con la que a veces nos revestimos no impide que por dentro nos sintamos con necesidad de vivir acorde a nuestra forma de ser, pensar y sentir. Y como dice Francisco Ayala,  "Las conductas humanas ligadas a la condición natural son, en el fondo, inmutables".

Durante mucho tiempo, Enis del mar siguió siendo mi referente.  En Brokeback Mountain los silencios de Enis no le impidieron amar a Jack. Al contrario, su mutismo casi fue una razón para que el joven vaquero se fijara en él, creo. Y en silencio amó, por encima de otros encuentros emocionales que la vida le trajo, a pesar del transcurso del tiempo, contra la sociedad intolerable y ácida, y soportando el desprecio de su mujer.

Puede que haya quien no lo compartan o que no logren entenderme, pero el dolor de la esposa de Enis se me antoja dañino (no hay mas que ver la escena de la cocina cuando ya están divorciados. ¿si la aventura hubiera sido con una mujer reaccionaría igual?) , mientras que la dejadez de la mujer de Jack se me hace como un tácito aceptar la situación (que me desvela la llamada final de Enis).

No ha habido mejor modo de plasmar los sentimientos y comportamientos de las mujeres heteros frente a las necesidades bisexuales u homosexuales de sus compañeros sentimentales. El amor convertido en odio y el no querer ver sin poder evitar sentir.

Hay algo que hecho en falta en la película. ¿Qué sienten ellos por sus mujeres? Está claro su cariño por los hijos. La pasión entre ellos. Sus necesidades. Sus angustias. Sus miedos. Eso que tantos sentimos... Pero ¿se refleja bien sus emociones respecto a sus compañeras?

Ang Lee supo darle magia al amor de Enis y Jack. Pero le faltó tiempo a la cinta, creo, para mostrarnos mejor la interacción emocional no solo entre ellos, sino entre ellos y sus respectivas compañías femeninas.

Que ese amor traspasara el transcurrir de los años, el envejecimiento de ambos sin estar juntos salvo breves encuentros, y el final... también me hacen reflexionar.

Durante meses le di vueltas a la cuestión de abrir las puertas del armario para evitar situaciones como las de Jack y Enis.

Fuente de inspiración en ello fue mi adorado Alexander. Nunca podrá imaginar lo importante que fue leer su blog Carpe Diem, seguir sus pasos, compartir su apertura...

Hasta el punto de que, años mas tarde, llegué a conocerlo en persona, ambos con pareja masculina. Ains, cuantos recuerdos...

En un comentario de los de por aquel entonces, me decía Alexander que debería empujar fuerte la puerta y salir del todo. Entreabrirla ya fue un gran paso para mi. Y lo dejé con la puerta un poco suelta. En plan va y viene. Un día daba un portazo y al otro quedaba de par en par. El caso era saber si al final sería capaz de asomarme. Mientras no me pillara la cabeza...

Descubrí los blogs con Alexander y Donuttz como ventanas a las que asomarme con asombro y satisfacción. No se que tiene esto de los blogs que engancha y de qué manera.

Leyendo algunos de los que visitaba con frecuencia descubrí que muchos de sus autores tienen algo similar a parte de gustos sexuales parecidos. Me refiero, en el plano de la amistad, a una chica con la que se atrevían a salir del armario.

Yo en el colegio y el instituto siempre tuve más amigas que amigos. Dicen que le pasa a todos los gays ¿no? (Vivan los tópicos). Rompí esta tendencia en la facultad con el que llegó a ser mi primer mejor amigo y desde entonces digamos que las chicas perdieron terreno y la amistad más fuerte se dirigió a los chicos.

Estudiando mis relaciones de amistad de los últimos años llego a la conclusión de que vi en las amigas que me gustaban mujeres que me atraían, pero con las que no llegaba a conectar por completo. Mientras que los mejores amigos fueron enamoramientos encubiertos, o más bien imposibles.

Perdía el contacto con mis mejores amigos chicos por que se echaban novia. Perdía el contacto con mis mejores amigas chicas porque me echaba novia o me hacía su novio.

Analizo mi círculo de amigas y no soy capaz de encontrar a una sola que encaje en el perfil de las de mis colegas blogerianos. Lo digo porque todas ellas se muestran comprensivas, cómplices, abiertas... Y siempre que ha salido el tema con algunas de las mías su respuesta ha sido "que desperdicio de hombre". Frivolizo el tema, claro, pero no me alejo mucho de la esencia del asunto.

Ocurre además que no tengo amigas íntimas (de las íntimas de toda la vida). A las que me gustaban, y yo les gustaba,  acababa por seducirlas. Las que no me gustaban no acababa de verlas como amigas íntimas, aunque sean tías geniales.

Mi problema, pues, es que me enamoro de "la mejor amiga" y del "mejor amigo". Dicen que el amor perfecto es quien además es tu amigo (Más tópicos)  

Una vez me preguntaba un colega, con quien relataba mi estado de ánimo respecto a mi ex, que cuál de nuestras amigas no me había tirado los tejos, y me recordaba el relativamente elevado número de chicas a las que conocí, de las que me hice amigo y con las que acabé liado. Siempre estás igual...me decía. Me eché a reír, pero meditando llegué a la conclusión de que era cierto. Demasiadas. No me agrada pensar en ello. Me hace sentir fracasado en las relaciones, en el amor.

Por otro lado, mi amigo Robby, del chat, me sorprendió diciéndome que se iban a terminar todos los problemas sentimentales con un buen novio, que éste sería para siempre.

El caso es que independientemente del hecho de que a mis amigas les llame la atención mi buen humor, mis ocurrencias, que las haga reír, se lo pasen bien conmigo, mi espíritu romántico, etc. A parte de que me consideren "atractivo" (yo guapo no me veo la verdad) o les guste en la cama, lo cierto es que la cosa no ha funcionado.

Si conocía a alguna chica siempre empezaba a conocerla y a tratarla como una amiga, nunca así en plan ligue. Pero si pasaba a algo más, y no acababa bien, al final perdíamos la amistad, porque nunca una ex puede ser tu amiga.

Resultado: no tengo amigas íntimas.

¿Cómo voy entonces a salir del armario como el resto de blogueros?

Analizo mi circulo de amigos y al final llego a la conclusión de que intimo sobre todo con los que me gustan. Que en realidad la categoría de "mejor amigo" no es mas que una expresión del deseo y la atracción que siento por ellos.

Solo he tenido dos, pero han sido suficientes. Ahora veo claro que estuve enamorado de ellos, hasta lo más profundo, pero lo revestía de amistad.

El resto de amigos son una peña de puta madre, pero no puedo confesarme con ellos. Al menos por ahora.

Conclusión: Robby tenía razón. Pero me costó un poquito darme cuenta.

Eso si... al final vi la luz.